LA NO BODA
Hace dos fines de semana hice un viaje simpático, fui a la boda de una prima extranjera con su novio de miles de años, mis expectativas eran que probablemente sería un evento en que conozca gente, me pueda tomar unos tragos, ponerme ese short corto y la blusa sexy, hablar con la súper novia que a los años me visita, recordarle mis teorías sobre los novios, mirarla fijamente queriendo desvirtuar que veo unos ojos enamorados, porque para venirse de tan lejos, tan solo para casarse, a mi me parecía una locura, costosa.
Ya en el acto, me pareció tan original el lugar y lo que veía era especial, estar frente al mar con sandalias bajas, el sacerdote con su coro, todos mulatos, la mayoría de invitados de blanco, yo dije, puta esta boda si que será diferente y claro que lo fue, el cura empezó diciendo que NO los casaría, porque NO habían traído unos papeles y NO habían pasado por el curso prenupcial, así que haría una misa y tendrían que casarse otro rato.
El novio volvía a Ecuador luego de 30 años, la última vez que ella dejó sus huellas aquí, fue hace 10 años, ahí estaban el uno frente al otro, mirando al cura y aceptando que no les casaría, el coro aullaba y a mi me empezaba a dar vómito, y todo empeoró cuando en el largo sermón el cura dijo: “mujer, TU DEBER es OBEDECER al hombre, debes entender que EL siempre será el primero, y TU debes someterte a lo que diga”, la gente empezaba a mirarse y algunos de chistosos hacían señas a sus parejas de que escuchen lo que decía el cura, quien hablaba y hablaba, de cómo la mujer debe servirle, obedecerle, cuidar sus hijos, no responderle, respetarle y encima de eso, no adornarle la frente, porque textualmente lo dijo; para el hombre fue únicamente, debes amar a tu esposa y como cada cual tiene una interpretación en esto del amor, después de lo que dijo, a mi me parecía oír “¡MIJITA, MARIDO ES, AUNQUE PEGUE O MATE, MARIDO ES!”; y es que si a mi alguna vez se me ocurre casarme por la iglesia, mala suerte de todos si al cura se le ocurre dar un sermón tan patético y prehistórico como estaba pasando, porque yo creo que salgo corriendo, yo creo que a ella después de todo, le favorecía que el acto, no sea el acto de contraer matrimonio, o capaz y era una señal del destino para las dos, desde luego, si asisto a una nueva boda, llegaré a tiempo y escucharé el sermón, espero que no sea el mismo y esto solo haya sido para impresionar a los gringos que somos un país tradicionalista entre tantos puntos, aquel de religión.
Y no se trata de feminismo ni nada de ese estilo, pero es que ese discurso esta desalineado a la interpretación que tengo sobre ese contrato y como ando en el cuento de las leyes, gracias a un deber pude constatar que en el Art. 81 del Código Civil ecuatoriano, el matrimonio es “un contrato solemne por el cual un hombre y una mujer se unen con el fin de VIVIR JUNTOS, PROCREAR Y AUXILIARSE MUTUAMENTE.”; ahora, con esta definición no sé si de verdad se cumple el contrato, porque nos casamos y la mayoría de las veces vivimos junto al escogido, casi siempre se procrea, pero eso del auxilio mutuo deja mucho por decir; y yo no sé, pero la palabra “auxilio” me recuerda a “patitas para que se hicieron, por esta esquina es más rápido, llama al 911, ponte a un lado que ya pasa la ambulancia, S.O.S, angustia, desesperación, miedo, frustración, me ahogo, se ahoga, socorro, si tienes espejo ahí te ves”
Pero a ver, en esta NO boda los novios parecían disfrutar, hubo cierto aire de ausencia de chismes y burlas entre familias lejanas, de hecho, la familia del novio, jamás se había visto con la familia de la novia, por lo tanto, cada quien estaba con su cada cual y allá si se acaba el mundo, ni siquiera habían comentarios de lo sucedido con el cura, a mi me pareció que era mejor ignorar lo sucedido, total había música, comida y trago gratis.
Y hablando de palabras lanzadas, una vez al seno del diabólico Messenger, a mí me dijeron esto:
Enano: Porque se pone como una muestra de su amor y fidelidad a los que vivan alrededor de Uds. Ponga la argolla en el dedo de Dioné y repita después de mí: Yo, HC, recibo a KM como mi legítimo esposa, para tenerla y cuidarla por el resto de mi vida, en lo mejor o peor, en la riqueza y en la pobreza, en la salud y la enfermedad, para amarla, protegerla y obedecerla hasta que la muerte nos separe, y de acuerdo con las ordenanzas de Dios, yo prometo mi fidelidad.
Que bestia, sí que amaba a ese hombre, porque respondí esto:
Dioné: Ahora usted KM, ponga la argolla en el dedo de HC y repita después de mí: Yo, KM, te recibo a ti HC como mi legítimo esposo, para tenerte y cuidarte por el resto de mi vida, en lo mejor o peor, en la riqueza y en la pobreza, en la salud y la enfermedad, para amarlo,protegerlo y obedecerlo hasta que la muerte nos separe, y de acuerdo con las ordenanzas de Dios, yo prometo mi fidelidad.
No sé que cara puse, ni idea la cara que puso él, más tan solo imaginarme de escucharlo, mi cuerpo se puso helado y empezaron a sudarme las manos, no sé si fue un síntoma de enamoramiento o de miedo, yo amaba a ese hombre y no me importaba pasar por todo el ritual del Registro Civil y el hueveo de un cura, solo se me venía a la mente “no te lo pienses dos veces, haz lo que te diga el alma, puede que cambie tu suerte, mira que eres canalla”… (estrofa de una canción que no tiene nada que ver con el asunto)
La verdad es que la celebración fue de una NO BODA, a ella se la vio feliz en el momento y yo pienso que siendo práctica, si no resulta, siempre queda la terminación del contrato.
Y para pasarme de coles a nabos, eh aquí una canción repetida varias veces en el viaje de regreso, según mi hermano para que no me duerma manejando… nunca la había escuchado, fue a la tanta insistencia del amor de mi vida: el Sebas, mi sobrino de siete años.
El que quiera entender que entienda Cuánto ha de esperar Nadé tiempo en un mar Cuánto me cuesta sobrevivir, Y volveré a buscarte No más miedo a entregar A la mierda con que en asuntos del corazón Y volveré a buscarte Y cuando llegue el final derecho a elegir Cuanto me cuesta sobrevivir Y volveré a buscarte
para al fin poder hallar
la otra mitad de mí
que me acompañe a vivir.
de apariencia, y ahogué el amor.
No sé puede ocultar
el perfume de una flor.
cuánto sonreír
sin poder quitarme el antifaz
que me disfraza de normal.
allí hasta donde estés,
tan sólo quiero amarte
y poder tener
alguien en que apoyarme
alguien en quien volcar
todo el amor que cercenó el qué dirán ...
mis labios sin antes mirar,
no más miedo a acariciar
nuestros cuerpos y soñar.
el armario y el diván
y si hay que luchar,
luchar es educar,
no hay regla de dos.
Que somos distintos, somos iguales
no más guetos, alza la voz.
allí hasta donde estés...
el otoño de nuestro amor
yo te esperaré. Mientras, vive
y lucha por tener
con qué cabeza tu almohada compartir.
Orgulloso de ser quien eres
y no como deberías ser.
cuanto sonreír
sin poder quitarme el antifaz
que me disfraza de normal.
Allí hasta donde estés...
Mägo de Oz

Kolgomorov dijo
Entre las bodas, las "no bodas", las promesas, los compromisos, la eternidad (que es mucho tiempo, tal vez demasiado tiempo), a veces lo que nos importa es buscar la siguiente batalla para vencer a la soledad (y no me refiero a ningún nombre propio)....
Suele ser tan corta la vida
12 Mayo 2007 | 04:25 PM