De luto y colores
Con tanto cambio y bronca, debo declarar que en estos días la vulnerabilidad y susceptibilidad andan de ñañas rondando alrededor mío, y no voy a escribir nada que sea para recibir muestras de solidaridad, porque esta vulnerabilidad se me viene no con llanto ni nada parecido, sino que está siendo uña y mugre con la crítica contenida de un sistema consumista y conformista del cual desde siempre me he rebelado, y no por la domesticación recibida, porque gente a mi alrededor gastan días enteros o al menos tiempo de sus vidas pensando en mi y en como debería verme.
El día sábado fui a una misa, se cumplía un mes de muerte de mi prima, la hora me cogió desprevenida, o siendo honesta, de alguna manera quise que así sea, por lo que mientras todos llegaban de luto, yo, sin ánimo de faltar al respeto ni a los muertos, mucho menos a sus hijos y esposo, llegué de colores, como era de esperarse parecía un punto vivo en un río negro y espeso, al menos eso fue lo que a mi me pareció.
Gente de todo y gente de años atrás, unos se hicieron los desentendidos, otros pasaban a mi lado como si no les importara mi apariencia, yo a mi misma me decía, el luto se lo lleva por dentro y a mi me dolió que se fuera, no por el hecho de que se fuera, sino que simplemente pienso que no hice ninguna diferencia de aporte para con ella; y en la iglesia, mientras el sacerdote en la misa decía un sermón que yo no compartía, me puse a observar a la gente, algunos lloraban, otros bostezaban, la persona de mi lado criticaba, yo estoy segura que la mayoría no escuchaba cuando el padre hablaba de la perfección de los hijos de Dios, la música era terriblemente triste, me parecía que era por si acaso a alguien se le olvide estar triste; yo veía la iglesia, los santos y sus caras de angustia, a ratos se me venían pensamientos de que pasaría si al Sebas le llegara a pasar algo, y después los espantaba como se espantan las moscas.
Al final de la misa, mi primo todo un hombre, hablaba de su madre, en su tono de voz había un algo más, y no era ausencia de tristeza, sino que de alguna manera sabía que así debía ser y cuando lo decía, a mi me parecía que todo eso lo escogieron, él, su hermana y su padre. “no es que no tenga tristeza simplemente porque no la exprese, la tristeza existe y está en nuestro corazón, simplemente es que mi madre siempre fue alegría y fortaleza…” con todo eso, algunas personas dejaron de llorar, y otras comenzaban. Yo en medio de todo, me decía a mi misma, como queriendo convencerme que no estoy domesticada, o que al menos soy consciente de todo lo que hicieron desde niña mis padres y escuela, porque estaba de colores y renegaba el negro de la gente a mi alrededor, gente que habló mal de ella cuando en vida fue quien fue.
Después en el café que para algunos sirvió para rematar los chismes y las sonrisas hipócritas entre los compadres, alguien a mi lado lo dijo al fin: “te has engordado no?” y yo me solté en una sola carcajada, es que ese comentario me lo esperaba desde que llegué, obviamente no faltaron los consejos para bajar de peso, y yo hecha la consciente de la situación quise vomitar palabras, pero a la final solo dije que me encantaban los dulces y que no me interesaba bajar de peso, al menos no por ahora.
Hoy en la mañana, recibí una llamada, y este es el motivo para escribir el post, y es que ahora me doy cuenta de cuán importante soy para algunas personas, que se pasaron el fin de semana hablando de mi apariencia, que recibí la propuesta de ir donde un italiano famoso que está de paso para cambiarme de look.
Yo amo a esa persona y puede ser que no le haya gustado mi respuesta, eso que he aprendido a ser política a la hora de responder, pero es que son tantos años que me conoce y ahora es cuando se atreve a decirme a su manera, que no le gusta como estoy; y yo me digo a mi misma, que faltó de mi para que ella se diera cuenta que me importa un verdadero comino.
En fin, es lo que la gente continúa entrando y saliendo, comentarios y chismes de los nuevos, o puede ser que mis hormonas regresaron de sus cortas vacaciones, que hoy estoy peinada, con dos colores en mi cabeza y la ropa de luto y no es por nada en especial, porque no tiene siempre que haber un motivo para todo, o sí?

martha dijo
que será, pues , por el comentario ??
esta muy bueno, casi no puedo entrar pero lo logre, que aqui expones tus ideas, es como tu diario por lo que veo?? me parece bien.
saludos
Martha
23 Enero 2007 | 12:19 AM