Empezando a partir!
Momento de elecciones, momento de decisiones, momento y momentos donde veo en un periódico como se prostituye por centavos una vez más la prensa de mi país, y esta vez hablando de mi, yo la protagonista de un acontecimiento que pronto explotará y será carne de leones y donde yo no entro más, con eso me atrevo a sonreír hipócritamente y también suspiro viéndome perdida; de vez en cuando permitiéndome llorar; por pocos minutos se me viene a la mente, esa amiga que ya no está y a quien no sé si vuelva a escuchar! Dado eso, es hora de ponerse a escribir y sin pretender que el ego crezca debo decir que hoy es un día especial y que puedo creer en otra oportunidad.
Envío un mensaje para empezar por el nombre que ella quiera, pero antes el tabaco y el mareo del universo, las palabras mágicas de que nada pasa por casualidad.
Dándome un voto por ser optimista, ver lo positivo en cada renglón de la página que escribo día a día en mi vida, decido escribirte y se viene la pregunta, para qué dedicarte este post?
Pues no lo sé, pero estoy segura que al menos es una manera de decirte gracias por todo lo vivido y por lo que se viene por vivir y en especial, porque estando tan cerca es cuando más lejos estás, gracias por tu enojo y descole cada vez que puedes, lo primero porque causas tantos trastornos en mi que es necesario recordar la libertad, la decisión y el amor que soy y represento; lo segundo, porque eso me hace dar pasos agigantados de lanzarme y hablar con la gente de nuestro alrededor y decirle a mi manera que es por ellos que cada día encuentro una razón para no claudicar.
No voy a encontrarte un nombre y en la medida que espero tu respuesta mi oreja izquierda va quemándome y nuevamente me invento que el universo me habla y esta vez no hay positivismo porque me invento tus respuestas, que por cierto, vienen acompañadas del recuerdo de tantos momentos locos e irrepetibles de fines de semana en casa del primo amigo del novio utópico y con el amigo del amigo.
Y aquí hago un PARE con luz verde y sigo imaginándote fuerte y lúcida, amando e inventando historias desde un carro con tan solo mirar al que osó pasar delante nuestro.
Gracias por estar en mi locura y lucidez. Gracias por quererme a tu manera, aunque esto último cause polémica por siempre y gracias porque hoy que estás tan lejos, asumo responsabilidad y pienso en el nuevo rumbo a tomar, y que contigo a mi lado, no me habría atrevido a hacerlo por eso de la costumbre y el apego.
Tomar la vida con realismo (palabras tan tuyas) y a la vez soñando, muchas veces como una loca enamorada, alucinando con un hijo y a la vez agradeciendo no tenerlo.
Si bien no lo crees, para mi eres un ser fantástico y real, no puedo darte un nombre, más si puedo o mejor dicho, quiero dedicarte el inicio de una nueva posibilidad de realizar un sueño.
Gracias por dejarme partir!
Dioné

latipica dijo
El partir de un lugar, de un corazón, de una decisión, de una vida, siempre implica ponerse más fuerte que los propios miedos... el hecho de que alguien de tu vida se aleje de ti, también es una forma de partir con la decisión de salir de su vida. Si decidiste partir y se dio el primer paso, pues adelante y que venga lo que venga.
Me gustó lo del PARE con luz verde.
saludos
7 Noviembre 2006 | 04:16