La Coctelera

... entre puntos suspensivos...

Categoría: Hablando de pasada

12 Mayo 2007

LA NO BODA

Hace dos fines de semana hice un viaje simpático, fui a la boda de una prima extranjera con su novio de miles de años, mis expectativas eran que probablemente sería un evento en que conozca gente, me pueda tomar unos tragos, ponerme ese short corto y la blusa sexy, hablar con la súper novia que a los años me visita, recordarle mis teorías sobre los novios, mirarla fijamente queriendo desvirtuar que veo unos ojos enamorados, porque para venirse de tan lejos, tan solo para casarse, a mi me parecía una locura, costosa.

Ya en el acto, me pareció tan original el lugar y lo que veía era especial, estar frente al mar con sandalias bajas, el sacerdote con su coro, todos mulatos, la mayoría de invitados de blanco, yo dije, puta esta boda si que será diferente y claro que lo fue, el cura empezó diciendo que NO los casaría, porque NO habían traído unos papeles y NO habían pasado por el curso prenupcial, así que haría una misa y tendrían que casarse otro rato.

El novio volvía a Ecuador luego de 30 años, la última vez que ella dejó sus huellas aquí, fue hace 10 años, ahí estaban el uno frente al otro, mirando al cura y aceptando que no les casaría, el coro aullaba y a mi me empezaba a dar vómito, y todo empeoró cuando en el largo sermón el cura dijo: “mujer, TU DEBER es OBEDECER al hombre, debes entender que EL siempre será el primero, y TU debes someterte a lo que diga”, la gente empezaba a mirarse y algunos de chistosos hacían señas a sus parejas de que escuchen lo que decía el cura, quien hablaba y hablaba, de cómo la mujer debe servirle, obedecerle, cuidar sus hijos, no responderle, respetarle y encima de eso, no adornarle la frente, porque textualmente lo dijo; para el hombre fue únicamente, debes amar a tu esposa y como cada cual tiene una interpretación en esto del amor, después de lo que dijo, a mi me parecía oír “¡MIJITA, MARIDO ES, AUNQUE PEGUE O MATE, MARIDO ES!”; y es que si a mi alguna vez se me ocurre casarme por la iglesia, mala suerte de todos si al cura se le ocurre dar un sermón tan patético y prehistórico como estaba pasando, porque yo creo que salgo corriendo, yo creo que a ella después de todo, le favorecía que el acto, no sea el acto de contraer matrimonio, o capaz y era una señal del destino para las dos, desde luego, si asisto a una nueva boda, llegaré a tiempo y escucharé el sermón, espero que no sea el mismo y esto solo haya sido para impresionar a los gringos que somos un país tradicionalista entre tantos puntos, aquel de religión.

Y no se trata de feminismo ni nada de ese estilo, pero es que ese discurso esta desalineado a la interpretación que tengo sobre ese contrato y como ando en el cuento de las leyes, gracias a un deber pude constatar que en el Art. 81 del Código Civil ecuatoriano, el matrimonio es “un contrato solemne por el cual un hombre y una mujer se unen con el fin de VIVIR JUNTOS, PROCREAR Y AUXILIARSE MUTUAMENTE.”; ahora, con esta definición no sé si de verdad se cumple el contrato, porque nos casamos y la mayoría de las veces vivimos junto al escogido, casi siempre se procrea, pero eso del auxilio mutuo deja mucho por decir; y yo no sé, pero la palabra “auxilio” me recuerda a “patitas para que se hicieron, por esta esquina es más rápido, llama al 911, ponte a un lado que ya pasa la ambulancia, S.O.S, angustia, desesperación, miedo, frustración, me ahogo, se ahoga, socorro, si tienes espejo ahí te ves”

Pero a ver, en esta NO boda los novios parecían disfrutar, hubo cierto aire de ausencia de chismes y burlas entre familias lejanas, de hecho, la familia del novio, jamás se había visto con la familia de la novia, por lo tanto, cada quien estaba con su cada cual y allá si se acaba el mundo, ni siquiera habían comentarios de lo sucedido con el cura, a mi me pareció que era mejor ignorar lo sucedido, total había música, comida y trago gratis.

Y hablando de palabras lanzadas, una vez al seno del diabólico Messenger, a mí me dijeron esto:

Enano: Porque se pone como una muestra de su amor y fidelidad a los que vivan alrededor de Uds. Ponga la argolla en el dedo de Dioné y repita después de mí: Yo, HC, recibo a KM como mi legítimo esposa, para tenerla y cuidarla por el resto de mi vida, en lo mejor o peor, en la riqueza y en la pobreza, en la salud y la enfermedad, para amarla, protegerla y obedecerla hasta que la muerte nos separe, y de acuerdo con las ordenanzas de Dios, yo prometo mi fidelidad.

Que bestia, sí que amaba a ese hombre, porque respondí esto:

Dioné: Ahora usted KM, ponga la argolla en el dedo de HC y repita después de mí: Yo, KM, te recibo a ti HC como mi legítimo esposo, para tenerte y cuidarte por el resto de mi vida, en lo mejor o peor, en la riqueza y en la pobreza, en la salud y la enfermedad, para amarlo,protegerlo y obedecerlo hasta que la muerte nos separe, y de acuerdo con las ordenanzas de Dios, yo prometo mi fidelidad.

No sé que cara puse, ni idea la cara que puso él, más tan solo imaginarme de escucharlo, mi cuerpo se puso helado y empezaron a sudarme las manos, no sé si fue un síntoma de enamoramiento o de miedo, yo amaba a ese hombre y no me importaba pasar por todo el ritual del Registro Civil y el hueveo de un cura, solo se me venía a la mente “no te lo pienses dos veces, haz lo que te diga el alma, puede que cambie tu suerte, mira que eres canalla”… (estrofa de una canción que no tiene nada que ver con el asunto)

La verdad es que la celebración fue de una NO BODA, a ella se la vio feliz en el momento y yo pienso que siendo práctica, si no resulta, siempre queda la terminación del contrato.

Y para pasarme de coles a nabos, eh aquí una canción repetida varias veces en el viaje de regreso, según mi hermano para que no me duerma manejando… nunca la había escuchado, fue a la tanta insistencia del amor de mi vida: el Sebas, mi sobrino de siete años.

El que quiera entender que entienda

Cuánto ha de esperar
para al fin poder hallar
la otra mitad de mí
que me acompañe a vivir.

Nadé tiempo en un mar
de apariencia, y ahogué el amor.
No sé puede ocultar
el perfume de una flor.

Cuánto me cuesta sobrevivir,
cuánto sonreír
sin poder quitarme el antifaz
que me disfraza de normal.

Y volveré a buscarte
allí hasta donde estés,
tan sólo quiero amarte
y poder tener
alguien en que apoyarme
alguien en quien volcar
todo el amor que cercenó el qué dirán ...

No más miedo a entregar
mis labios sin antes mirar,
no más miedo a acariciar
nuestros cuerpos y soñar.

A la mierda con
el armario y el diván
y si hay que luchar,
luchar es educar,

que en asuntos del corazón
no hay regla de dos.
Que somos distintos, somos iguales
no más guetos, alza la voz.

Y volveré a buscarte
allí hasta donde estés...

Y cuando llegue el final
el otoño de nuestro amor
yo te esperaré. Mientras, vive
y lucha por tener

derecho a elegir
con qué cabeza tu almohada compartir.
Orgulloso de ser quien eres
y no como deberías ser.

Cuanto me cuesta sobrevivir
cuanto sonreír
sin poder quitarme el antifaz
que me disfraza de normal.

Y volveré a buscarte
Allí hasta donde estés...

Mägo de Oz

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13 Marzo 2007

Con esta inestabilidad…



Me subo a este tren de pasada nada más, para hablarles desde mi hígado cansado, fruto de los muchos cuentos por analizar, por querer inventarme el agua tibia con relación a tomar una muestra de unos proyectos para irme de visita al Guayas (puta, como joden estos manes con las visitas), por querer dejarle un espacio a mi querida tasa de café despachando todo lo pendiente, por ahuevarme a mandarle a la mierda a la que dice ser mi asistente, por no lanzarme contra el teléfono y desconectarlo tan solo por un día, por dejar de hacerme la chévere con mi nuevo jefe y decirle que solo tengo dos manos (es que mi alter ego no me lo permite, pero juro que lo he intentado), por haberme bebido ayer como 8 margaritas con el amigo tierno que quiso escuchar una historia, por eso y muchas cosas más, hago un pare de unos pocos minutos, apago el celular, desconecto el otro teléfono, le digo a la secre que me duele la cabeza y a mi asistente que baje ese volumen y entonces ahora comunico, que este ambiente apesta, que la carencia de humanismo está presente, que la esperanza y las nuevas ideas se emborracharon y se las llevó el basurero; es que escuchar en el almuerzo todo lo que se viene para nuestro país y como nos hemos acostumbrado a desayunarnos que están quebrantando la constitución, que los lucios tienen millones de dólares fuera del país y que los muy zánganos quieren aún más, que los entes de control están más descontrolados que nadie, y los hijos de puta de los diputados no sesionaron, al menos no ahora; el negociado de la concesión de la CATEG es una prueba más de todo lo que se hace en reuniones de media noche con güisqui y coca en la casa de uno de los dueños del país, lo escucho a diario y se me está pareciendo hasta normal.

Yo sé que es cuestión del momento este arrebato mío, porque ya siento un amortiguamiento a los tantos golpes que recibe el Ecuador a diario y que nuevamente se me está metiendo la cojudez extrema de que somos un pueblo pura boca, irresponsables por elegir a los gobiernos, y a los criminales congresistas que viven desangrándonos de a poco y solo puedo decir, que ya vendrán días peores y que hoy no tengo ganas de traer un hijo al mundo, porque la herencia es pura mierda.

Aaaaaaayyyyy que bestia, la página lo aguanta todo!

¿Qué hacer? ¿Cómo organizarnos para no quedar en el nivel “quise hacerlo”, o peor aún en el “si hubiera hecho”? porque a mi me cae como puñalada eso de “saber y no actuar es no saber”.

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7 Febrero 2007

Me llamo Borwitz

Una de las tantas tardes en las que llegaba de la tierra caliente, esperaba con ansiedad que alguien estuviera esperando por ella, pero una vez más veía pasar caballeros con damas errantes, niños gritando “ahí está mi papi, yuuuupiiii”, una que otra amiga que se encontraba con el amigo oportuno.

Sigrid, renegando de su realidad, apenas lograba alcanzar el puesto donde solía comprar el tabaco que por un momento le permitía parar y tragarse las olas del mar que estaban por estallar en unos segundos. Esta vez, acababa de escuchar como alguien importante de su vida la decía que se estaba alejando de ella por su ridícula pose de víctima, cuando uno de aquellos inocentes se le acercó a pedirle que le regale un pan, saltó de susto pensando que nuevamente le arrebatarían las migajas de confianza que había depositado en su ciudad.

Quiso tomar su maleta y moverse como siempre a tomar un taxi que la alejara de todo lo que acababa de pasar, olvidar las palabras de aquel amigo que supo acomodarlas como dardos en el centro de su corazón y que a esa hora le hacían sangrar.

No quiso decidir más, y entró a la sala de espera, con el papel de observadora de todo aquel que osaba pasar por delante de ella, por su mente pasaron miles de historias que debían tener un final real, según ella, los finales reales tienen que ver con frustración e infelicidad, eso era lo único que justificaba las ojeras y caras largas, ojos hinchados e ilusiones agonizando al ver como el pariente amigo querido se alejaba caminando entre la gente.

La llamada llegó inesperada, quiso salir huyendo de aquello, pero no logró porque él pudo notar en su voz un cuento del cual comenzaría a preguntar, en el intento del disimulado control, soltó con voz amarga que necesitaba hablar de su vida tan solo por un momento, que minutos antes sintió temor por pisar la calle y que ese día su carencia humana hablaba en voz alta.

El encuentro fue un encuentro en un bar, hubo humor y lo vivido ya no tenía más que la importancia de sacar sonrisas espontáneas, yo creo que hasta estuvo nerviosa porque era una de esas veces en las que veía más allá de lo usual, en cinco minutos había contado a su manera hasta los sueños absurdos de cinco años atrás.

Cuando él la miraba, ella se inventaba que debía dejar la mente en blanco, porque era más cómodo y porque eso hacía la situación interesante; cuando se acercaba “la mina”, se notaba como él se perdía en un atisbo conjurando que en la comunicación no existen fracasos, solo resultados, y lo que estaba resultando ya lo había vivido.

Volver al hilo de la conversación era todo un arte, ya se habían brindado todo un juego de gestos y palabras enredadas, pensamientos tuertos que confirmaban osadamente la teoría de la creación (estoy creando apertura, interés, pasión con mi pensamiento y el juego de actitudes).

Cada vez que “la mina” se acercaba a la mesa, él comentaba con Sigrid: “Mira el movimiento de sus labios”, la mina, con su voz penetrante preguntaba: “¿desean algo más?”, Sigrid solo lanzaba una sonrisa, no respondía comentario alguno, pero a momentos en su fuero interno, pasaban decisiones tomadas en meses atrás, es que lo veía y no lograba entender cómo no lo había visto; él estaba siendo detallista e interesantemente atrevido, pero sobre todo, arriesgado.

La evidencia estaba disponible para todos, “la mina” hablaba y su tono insinuante era toda una invitación a poseerla. Él brillaba en su juego, generando imágenes mentales y se sabía ganador.

En la noche embriagante, Sigrid sabía que no era el momento de darle una oportunidad a las preguntas del pasado, no solamente porque sabía las respuestas sino que además no podía expresarlas, o al menos esa noche no quería, él estaba siendo excepcional y eso a ella le encantaba.

“Me llamo Borwitz”, la frase apenas se veía entre la vela y el humo que a ella le pareció se había creado de aquel juego; cuando Sigrid lo leyó, tomó la servilleta entre sus manos y por un momento tuvo la sensación de letargo, lo cual enseguida fue interrumpido cuando llegó nuevamente “la mina”, preguntó por un trago más y se quedó mirando la frase, pero no fue capaz de pronunciar palabra. Obviamente la mina regresó y mirándolo a los ojos, le dijo: “hola Boris, que tal”

Sigrid sintió alivio al verlo pararse e ir detrás de la mina, anotar su número de teléfono, regresar; y, escuchar de él: “¿no ves?, ¡lo logré!, ¿pensaste que no lo haría, no cierto?”

Se acabaron las interrupciones de la conversación que ha ella le había parecido de encuentros, escogió tomarse otro trago, reírse un poco, bailar ska y dejar de pensar en el tiempo perdido, todo eso pasaba en las siguientes horas.

Antes de salir de aquel lugar, Sigrid giró hacia la chimenea y su mirada se compenetró con la imagen de “El otro de Borges”, perdida, embriagada, feliz, caminó de su brazo y comenzó a inventarse historias que de a poco las vomita.

Él siguió su camino, Sigrid se quedó y no han vuelto a aquel lugar…

No han dejado de hablarse, y de vez en cuando comentan entre risas lo sucedido aquella noche; para él fue un evento obvio donde pudo comprobar lo creador de su esencia, para ella fue una de esas veces que se sintió observadora, más fue la observada.

Quien mira no ve ni una mitad,
es evidente
que es diferente.
Entre mirar con la claridad
de la cordura
y ver con la luminosidad
de la locura.

Ante esa coyuntura
de claridad o lucidez,
con sensatez,
elijo la locura, aleluya,
elijo la locura... (L. E. Aute)

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22 Enero 2007

De luto y colores

Con tanto cambio y bronca, debo declarar que en estos días la vulnerabilidad y susceptibilidad andan de ñañas rondando alrededor mío, y no voy a escribir nada que sea para recibir muestras de solidaridad, porque esta vulnerabilidad se me viene no con llanto ni nada parecido, sino que está siendo uña y mugre con la crítica contenida de un sistema consumista y conformista del cual desde siempre me he rebelado, y no por la domesticación recibida, porque gente a mi alrededor gastan días enteros o al menos tiempo de sus vidas pensando en mi y en como debería verme.

El día sábado fui a una misa, se cumplía un mes de muerte de mi prima, la hora me cogió desprevenida, o siendo honesta, de alguna manera quise que así sea, por lo que mientras todos llegaban de luto, yo, sin ánimo de faltar al respeto ni a los muertos, mucho menos a sus hijos y esposo, llegué de colores, como era de esperarse parecía un punto vivo en un río negro y espeso, al menos eso fue lo que a mi me pareció.

Gente de todo y gente de años atrás, unos se hicieron los desentendidos, otros pasaban a mi lado como si no les importara mi apariencia, yo a mi misma me decía, el luto se lo lleva por dentro y a mi me dolió que se fuera, no por el hecho de que se fuera, sino que simplemente pienso que no hice ninguna diferencia de aporte para con ella; y en la iglesia, mientras el sacerdote en la misa decía un sermón que yo no compartía, me puse a observar a la gente, algunos lloraban, otros bostezaban, la persona de mi lado criticaba, yo estoy segura que la mayoría no escuchaba cuando el padre hablaba de la perfección de los hijos de Dios, la música era terriblemente triste, me parecía que era por si acaso a alguien se le olvide estar triste; yo veía la iglesia, los santos y sus caras de angustia, a ratos se me venían pensamientos de que pasaría si al Sebas le llegara a pasar algo, y después los espantaba como se espantan las moscas.

Al final de la misa, mi primo todo un hombre, hablaba de su madre, en su tono de voz había un algo más, y no era ausencia de tristeza, sino que de alguna manera sabía que así debía ser y cuando lo decía, a mi me parecía que todo eso lo escogieron, él, su hermana y su padre. “no es que no tenga tristeza simplemente porque no la exprese, la tristeza existe y está en nuestro corazón, simplemente es que mi madre siempre fue alegría y fortaleza…” con todo eso, algunas personas dejaron de llorar, y otras comenzaban. Yo en medio de todo, me decía a mi misma, como queriendo convencerme que no estoy domesticada, o que al menos soy consciente de todo lo que hicieron desde niña mis padres y escuela, porque estaba de colores y renegaba el negro de la gente a mi alrededor, gente que habló mal de ella cuando en vida fue quien fue.

Después en el café que para algunos sirvió para rematar los chismes y las sonrisas hipócritas entre los compadres, alguien a mi lado lo dijo al fin: “te has engordado no?” y yo me solté en una sola carcajada, es que ese comentario me lo esperaba desde que llegué, obviamente no faltaron los consejos para bajar de peso, y yo hecha la consciente de la situación quise vomitar palabras, pero a la final solo dije que me encantaban los dulces y que no me interesaba bajar de peso, al menos no por ahora.

Hoy en la mañana, recibí una llamada, y este es el motivo para escribir el post, y es que ahora me doy cuenta de cuán importante soy para algunas personas, que se pasaron el fin de semana hablando de mi apariencia, que recibí la propuesta de ir donde un italiano famoso que está de paso para cambiarme de look.

Yo amo a esa persona y puede ser que no le haya gustado mi respuesta, eso que he aprendido a ser política a la hora de responder, pero es que son tantos años que me conoce y ahora es cuando se atreve a decirme a su manera, que no le gusta como estoy; y yo me digo a mi misma, que faltó de mi para que ella se diera cuenta que me importa un verdadero comino.

En fin, es lo que la gente continúa entrando y saliendo, comentarios y chismes de los nuevos, o puede ser que mis hormonas regresaron de sus cortas vacaciones, que hoy estoy peinada, con dos colores en mi cabeza y la ropa de luto y no es por nada en especial, porque no tiene siempre que haber un motivo para todo, o sí?

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17 Enero 2007

N-ésima despedida metafórica

Recuerdo el día en que al fin lo llevaba a mi casa, no tenía idea de cómo nos llevaríamos, pero después de mucho esfuerzo, sabía que conseguiríamos tener una buena relación, no hubo necesidad de tal esfuerzo, yo cumplía con hablarte, cantarte a toda voz, quererte, y siempre cuidarte; recuerdo cuando te hice una marquita sin querer, pues claro, como no iba a hacerlo si aún no sabía tus puntos sensibles y tu manera de reaccionar, ya con el tiempo te fui conociendo bien y ya te trataba como debía, o como yo me inventé que debía, pero claro está que como en cualquier relación, después te fui descuidando y ya en los últimos tiempos ni atención te prestaba.

Que puedo decir de ti, si tu también me querías, que siempre estabas listo, que eras confortable, que nunca tuve un cómplice a mi lado como tú, que vivimos juntos largas travesías, unas veces fuera de la ciudad, y todos los días me acompañabas en mi locura de novia enamorada, y siempre que te hablaba sabías escuchar.

No siempre les gustaste a todos mis amigos, pero ese ex novio fiel yo creo te recuerda, y cómo no hacerlo, con tanta alegría que pasábamos por su casa y la bulla que metíamos en aquel parqueadero al lado de un solitario árbol, los viajes y los cuyes, los lagos y las fiestas, los negocios y las chumas; todo eso, contigo compartí.

Un día “X”, con dos amigos “X”, pasó lo infortunado, te cogieron, te patearon, te llevaron; y yo como una tonta, pensaba que era un sueño, que al otro día volvería a verte, que la eficiente policía te encontraría, más todo fue en vano, no sirvieron de nada hacerme pana de los ladrones, bueno, en verdad ellos sí sacaron provecho, pero ese es otro post, la cosa es que nunca más volví a saber de ti.

Podría ser banal dedicarte un post, más tu y yo sabemos, que a veces la locura, encierra más cordura que lo que digo ahora, no es más que recordarte.

Y es que aún extraño, llegar a mi casa y antes de entrar, fumarme un cigarro oyendo canciones contigo en mi parqueadero, tomar dos cervezas, matarme de risa y de un momento a otro declararme loca llamando al ex novio.

La casualidad no existe; y, yo lo creo! No fue por casualidad que te perdiste, debías hacerlo, sino como crecía, sino como decidía dejar los recuerdos, sino como entendía que era la única que podía cuidar de mi.

Fue necesario dejar de verte, fue necesario dejarte ir, solo que esto ya pasó hace años y la crisis a veces parece aún no superada; ayer fue uno de esos días, en los que me hiciste falta, mi madre exaltada me hablaba de ti, de cómo no te cuidé, pero ella no sabía que tu aún estás en mí y no como el recuerdo, pues simplemente no te fuiste.

Que uno no se encariña con las cosas, pues claro que te encariñas, no con el objeto, sino con todo lo que el representa en la vida, y mi auto tuvo un gran comienzo, porque en él yo conocí a un amor especial (conocí no en sentido estricto) que al empezar otro año como costumbre mía, como si no pasara nada, decido nuevamente despedirme de ti.

Dioné

Nota1: Post escrito ayer en un parqueadero después de hora y media de no poder prender mi auto, mi madre exaltada y cansada, queriendo ir a la casa; y, yo inventándome un sueño.

Nota2: no pude subir la imagen!

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14 Diciembre 2006

Y qué de qué?

Que el Fiscal me tiene harta con sus preguntas ineptas, que no logro entender como aún sigo aquí, que hace unos días decidí salir de casa, que también la amiga hermana anda con sus ausencias, que la ambulancia pasa y me desconcentro, que me hicieron mierda la computadora (tengo archivos que ahora salen cuadros y no letras), que el V220 y yo ahora somos más que panas, que no estaré en el cumple de mi hermana, que sueño con dormir, que extraño a mi enano, y que él ni lo sospecha, que el Sebas no responde, que ya no hay viaje, que llegó el nuevo jefe, que se me perdieron las llaves de la oficina, que ando sin licencia, que tampoco la matricula, que quiero un nuevo pato monedero, que sigo extrañando a mi enano, que se me viene de repente, que soy cobarde pa llamarlo, que ya me dio hambre, que mi escritorio tiene todo menos un sitio para poner mi café, que quiero vacaciones, que chévere la obra de teatro de ayer, que me robé la escena de la abuelita, que no pudo haber caperuza más sexy, que no fue aquel amigo, que el pavo pesa tanto, que quiero vomitar, que hoy termino todos los informes, que no voy al curso, que no respondo el teléfono, que si me vuelve a llamar el Fiscal le escupo, que mi mamá está amorosa, que quiero una vaca, que extraño a mi enanito, que ya no quiero extrañarlo, que él ya ni se acuerda, que ya no quiero pactos, que quiero una palabra, que cómo sigo aquí más de ocho horas, que no termino nada, que encontré el esfero lila, que ya se acaba el año, que quiero volar a África, que dañaron el súper archivo, que me peleé con la tecnología, que quiero hablar con él, que no se que decir, que le extraño tanto, que al fin tengo un tatuaje, que quiero un nuevo sapo, que odio el sonido de la aspiradora, que ahora pienso en ti, que ya no pienso en ti, que la Ivanna es una linda, que el Esteban ya está caminando, que el David al fin dijo ñaña, que quiero correr, que el regalo será una bicicleta, que no he ido al teleférico, que quiero ir al cine, que el viernes salgo pronto, que hoy ya no te llamo, que tengo nuevas fotos, que me cambien esta computadora, que quiero un postre de tres leches, que mierda con el celular, que extraño a mi enano, que ya están aspirando, que aún no tengo el libro, que no tiene final, que me estoy olvidando de tu nariz, que tu recuerdo se me va, que de las ausencias tuyas estoy harta, que tengo que estudiar, que el viernes reunión, que el viernes me enfermo, que ya se acaba todo, que quiero ver a mi enano, que ya están las notas, que ya me cansé, que ya me confundí…

Hoy ya no te llamo, porque la llama se está apagando, porque apago se fue de descanso, porque descanso se emborrachó, porque emborracho perdió su nombre, porque su nombre ya ni me acuerdo, porque me acuerdo que me confundí, porque me confundí cuando me perdí, porque me perdí cuando me emborraché… y ahora, quién podrá ayudarme?

Qué hago ahora contigo?
Ahora que eres la luna, los perros
Las noches, todos los amigos.
¿Qué hago ahora? Silvio Rodríguez

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25 Noviembre 2006

Puntos suspensivos

Intentando pasar como un punto aparte me deslizo por los quehaceres cotidianos, entre esos esperar más de una hora en una sala de aeropuerto con todos hablando por teléfono y en su mayoría con la típica mini computadora o una palm, simulando que aprovechan cada segundo de su vida, yo estoy ahí sentada mirando a la gente, frustrada por el tiempo, fastidiada por el tono de voz de la azafata, con un libro en mis manos y permitiéndome ni hojearlo, dudando si detenerme a pensar en lo del miércoles, en lo que dirá el súper abogado frente a la súper declaración dictaminada y a la vez ya arreglado su dictamen; sentada, acostada y queriendo salir en busca del Sebas. Y qué si lo que quiero es hacer nada?
Que estamos a horas de elegir un presidente, que si el uno en su última nota en la capital se arrodilló ante la gente y a “la gente” eso le llegó al corazón?; o, que si el otro vivió entre pobres y que también con eso conmovió a “la gente” y digo “la gente” porque no me siento parte de esto, y no es que no lo sea, simplemente, hoy no lo siento y punto.
Por quién vas a votar me preguntan, y yo no sé ni que decir, la típica respuesta: por el menos malo, pero por Dios, si a ninguno de los dos los quiero, cómo sé yo cual es el menos malo?, por más obvio que parezca, por qué tengo que votar por el menos malo?

Y cuando quiero pasar como un punto aparte, es cuando más me siento como una parte de puntos suspensivos…

" Pero entonces bailaban por las calles como peonzas enloquecidas, y yo vacilaba tras ellos como he estado haciendo toda mi vida, mientras sigo a la gente que me interesa, porque la única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas. "
(Jack Kerouac; Fragmento de: En el camino)

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9 Noviembre 2006

A la Ex de mi Ex le gusta Sabina!

Cuando lo descubrí, literalmente puse cara de paleta! Y es que entre tantas invenciones propias de mi, bastaron coincidir en un mismo lugar dos veces, y en tan solo uno, dirigirnos la palabra con apenas: “hola, cómo estás? Y quédate otro rato”; para que yo me invente que es una mocosa cuyo mayor problema era el de que ropa ponerse a diario; obviamente mucho aportó mi súper Ex para la historia inventada, cuando hablaba de ella y las cosas que decía, claro era obvio que en la forma que cómo lo decía, había resentimiento porque ella lo engañó (hecho nunca aceptado por él) pero previamente le había jurado amor eterno.

La historia se da cuando comiendo mi almuerzo y pensando en la inmortalidad del cangrejo, escucho en la mesa de al lado a unas parejas hablar de los conciertos:

Chica A: ay, me gustaría ir a Albeto Plaza.
Chica B: siiiiii, a mi también me gustaría.
Uno de los parejos de A o B (no veía bien y empezaban a notar mi mirada, había que disimular): yo no me iría a ver a ese tipo, además, que canción te sabes? Aventurera, la única.
Una de las dos chicas (tampoco se cual porque seguía disimulando): siiii Aventurera y otra que no me acuerdo el nombre.
Chico de la chica A: si me compras la entrada voy, de lo contrario no!
Chica A y Chica B (cada una a su manera con voz de gato): nofff, así no hay chiste, ya bueno, entonces que hacemos.

Hasta ese momento no me daba cuenta que la Chica A, era la niña superficial Ex de mi Ex, en verdad, mi concentración estaba más en el polvo que entraría si se abre la puerta del local, puesto que la calle la estaban haciendo arreglos.

Pero la cosa se pone seria cuando se ponen a hablar del Ale Sanz, ahí si que saqué los ojos cuando el chico parejo de la Chica B dijo: noooffff ni así me pagaran la entrada y me suplicaran de rodillas, nunca iría a un concierto de ese enano!

Lo peor de todo es que nadie lo defendió y yo ya le lanzaba la lechuga de mi hamburguesa, pero diciéndome a mi misma, recuerda que eres una mujer amorosa, logré pasar este asalto, más sin embargo, miré a cada uno con firmeza, claro hasta que uno de ellos me clavó sus ojos y vamos, que yo no soy peleona, además que podían ser montoneros, con tono ausente decidí que no me importaría su conversación.

Pero cuando estaba logrando volver a concentrarme en el polvo y contaminación de la ciudad, a la chica A se le ocurre decir que se muere de la pena porque no podrá ir al concierto de Sabina por falta de plata; ahí si, literalmente me atraganté con una papa; claro, ellos regresaron a verme y ahí fue cuando escuché en medio de un silencio incómodo sapos y grillos al descubrir que era ella, la Ex de mi Ex quien quería morir si no iba al concierto.

Ok, solo fue que quiere ir al concierto, pero para mi no es normal que a una niña de 20 años le guste Joaquín Sabina? Cuando supuestamente según mi Ex y yo, moría por el regueaton;

Sí, lo acepto, prejuiciosa a lo bestia en cuestión de música, pero dime que escuchas y te diré quien eres? Y no tengo nada contra el regueaton (lo aclaro), es más me gusta el ritmo y más cuando veo bailar; pero vamos, es que mejor la pregunta es a quién le gusta Joaquín Sabina? En la universidad me veían raro cuando hablaba de esa música y típico en mí, en mis cartas de amor, le ponía alguna letra de alguna canción, con lo cual lo que lograba apenas, en el mejor de los casos, un: “gracias mi amor, pero no entendí”

En todo caso, la Ex de mi Ex puede ser que no sea lo que un día me inventé que era!

Me queda la lección de que es mejor llenar sudokus que estar pendiente de la conversación de al lado, al menos cuando se trata de música.

En fin

Una historia siempre tiene dos finales
el tuyo y el mío
no recuerdo cuantos daños cerebrales
causamos los dos. (Ella baila sola)

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Hace cuatro años que estoy aquí… Cuál es tu descendencia? preguntaba, y yo con una ceja arriba, respondía: ¿qué, no se ve?, ¡clarito esta! ¡soy del Ecuador!; pero ella preguntaba y preguntaba, pero su papá ¿de donde es? pues "mija" yo de usted averiguo o me invento una genealogía... Y yo, recordaba todas las veces que me dicen mis amigos "Pucca", por chinita y porque cuando me coge la loquera, me lanzo a tener una posibilidad con aquel que quiera llamarse "Garú". Hablando de mi, fruto de dos preguntas de pasada: Quiteña, Aries, me encantan los días soleados y en los días de lluvia me invento una vida para cada persona que veo pasar desde mi ventana; amo la lectura, tengo algunos favoritos como: Millan Kundera, Gabriel García Marquez, José Saramago, Marcela Serrano, etc; entre los libros, pues entre los favoritos están: El Perfume, La insoportable levedad del ser, Amor en tiempos de cólera, La inmortalidad, El Principito, Demian, Ensayo sobre la Ceguera, Conversaciones con Dios, etc. Me gustan los deportes extremos como el parapente, ver una buena película; amo los margaritas y el ron solo lo paso en mojitos; voy al teatro, salgo a caminar; escucho música como: clásica, pop, ska, salsa, protesta (nunca vallenatos ni tecnocumbias). A veces sufro de cojudez extrema crónica, por lo que suelo tomar café como enferma y hablar desde mi hígado revirado; pienso que todo depende de mi y aún confío en la gente.

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